Historia

¿Matar a un ruiseñor es racista?

Matar a un ruiseñor es un grave pecado, porque lo único que

hace es cantar para regalarnos el oído”.

Hay noticias que resultan sorprendentes, y hay que releerlas para estar seguro de lo que creído entender. Algo así me ha pasado hoy cuando un titular llamó mi atención: ‘Matar a un ruiseñor’, demasiado ofensiva para los niños. Leído el artículo, me entero de que varias escuelas de Estados Unidos han retirado de sus bibliotecas esta novela de Harper Lee (1960) por el uso continuo de la palabra nigger, que traducido al castellano sería algo así como negrata, término ofensivo. Dicen los padres de algunos alumnos de 13 y 14 años de Biloxi, ciudad del estado sureño de Misisipi, que el lenguaje de la novela les incomodaba.

Paradójicamente, la obra de Lee, llevada al cine en 1962 con Gregory Peck como protagonista en el papel de recto y respetado abogado Atticus Finch, es un clásico de la lucha contra el racismo en la que Atticus defiende a un joven negro, Tom Robinson, acusado de violación por una mujer blanca, todo ello en plena época de represión económica en un estado sureño. La ecuación perfecta.

Acosado por muchos de sus vecinos, a pesar de las evidencias de la inocencia de Tom Robinson, que se hacen más claras aún en la película gracias a la interpretación, Atticus se mantendrá siempre firme, justo, comedido y fiel a sus principios a pesar de las presiones de un entorno peligrosamente desfavorable. Gran ejemplo para sus dos hijos y para todos los lectores y espectadores. Deberíamos preguntarnos si llegado el caso seríamos capaces de actuar de esa manera.

Aprender de la Historia

En un momento de la historia, Atticus le dice a Jem: “Hijo mio, hay muchas cosas feas en el mundo, me gustaría que no las vieras, pero no es posible”. No creo que la solución al racismo sea la censura, y menos en un caso como el de Matar a un ruiseñor. Este libro se escribió hace más de medio siglo, y hay que situarse también en esa época.

En mi opinión Lee, originaria de un estado sureño, demostró una gran valentía con su obra, y no es justo que ahora se la quiera callar porque una palabra no se ajusta al buenismo imperante en la actualidad.

Que los adolescentes de hoy conozcan los excesos del pasado es primordial para no caer en los mismos errores. Y si leen esa palabra, impronunciable para ellos, no es para que vayan repitiéndola, más bien para que sean conscientes del daño que con ella se puede hacer a un semejante. No se puede hablar del franquismo sin hablar de Franco, o del nazismo sin hacerlo de Hitler. Es necesario saber quienes fueron para evitarlos en el futuro.

Prohibir un libro como este me parece, hablando claro, una estupidez. Los valores positivos que transmite, hablando de un tema tan candente aún en la actualidad, superan por mucho la presencia de palabras como nigger. No es, ni de lejos, una apología del racismo. Esos son los libros que sí hay que censurar.

Leo en el blog de Esteban López: “Es sin duda uno de esos filmes para ver en familia, y sobre todo con los niños y los jóvenes. Tiene el poder de transmitir valores excelsos como la valentía, el amor por la justicia y la verdad, o la dignidad del ser humano”. No puedo estar más de acuerdo.

 

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4 thoughts on “¿Matar a un ruiseñor es racista?

  1. Completamente de acuerdo. Increíble pero cierto.Aunque no es algo generalizado. Ya se retiró de otras escuelas hace años y aún así sigue siendo uno de los libros más leídos en las bibliotecas. También pasó, por otros motivos igual de extraños para nosotros, con El Guardián entre el centeno, la novela de Salinger que fue uno de los libros más “prohibidos” en colegios y bibliotecas escolares en los años 2001, 2005 y 2009. Y yo estoy deseando que mis hijas tengan la edad suficiente para poder leerlo. Yo lo hago una vez al año desde hace más tiempo del que me gustaría. Pero volviendo a libro de Harper: hay un hecho que nos hace difícil entender la polémica desde nuestro punto de vista español/europeo. El término nigger va mucho más allá de lo estrictamente ofensivo y racista. De hecho, son muchos los negros que admiten su uso para llamárselo entre ellos. Sin embargo, si lo usa un blanco, aunque sea un reconocido activista antirracista, ex pareja de una mujer negra y ferviente defensor de los derechos civiles, le puede caer una buena (vg: Bill Maher, en uno de sus últimos programas). Este y no otro es el sostén de la prohibición de Matar a un ruiseñor. Pero mantengamos la calma: es sólo una pequeña escuela (una más, eso sí) de un pequeño pueblo. Habrá más, pero siempre serán más numerosas las personas que vean la belleza del texto de Harper que no la inconveniencia de un término en desuso y que hoy resulta tremendamente ofensivo a las personas negras. O afroamericanas, no vaya a ser…que aquí somos más relajados para algunos términos.

    1. Hola Beatriz, gracias por tu aportación que, por cierto, es muy interesante. Es sólo una pequeña escuela, tienes razón, y es verdad que el término aquí no podemos entenderlo igual. Pero a lo que me refiero con el artículo es que hay que conocer todo eso que pasó para poder superarlo. En este caso, el libro aporta, a mi modo de ver, mucho más positivo que negativo para la educación.
      ¡Gracias de nuevo por tu aportación y un cordial saludo!

  2. Como te decía al principio, completamente de acuerdo. Y te doy una buena noticia: la escuela de Mississippi que la retiró, la ha vuelto a poner a disposición de los estudiantes que quieran leerla y cuenten, eso sí, con permiso de sus padres. https://www.nytimes.com/2017/10/27/us/mockingbird-banned.html
    Por cierto, ya me gustaría a mi que a los estudiantes españoles de 13/14 años les apeteciera leer un libro como ese o les molestara que lo prohibieran.

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